Las regiones mediterráneas, unidas por la emergencia humanitaria de la inmigración

El pasado 20 de mayo, la vicepresidenta del Govern de la Generalitat de Catalunya, Joana Ortega; el presidente de la región francesa de Provence-Alpes-Côte d'Azur y expresidente de ORU, Michel Vauzelle, y el presidente de Sicília y del Comitato Permanente per il Paternariato Euromedite (COPPEM) en Italia, Rosario Crocetta, se reunieron en Estrasburgo (Francia) con el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, para presentarle la campaña de sensibilización 'Todos somos mediterráneos'.

Esta campaña fue el tema central del Buró Político de la Commission Interméditerranéenne de la CRPM que tuvo lugar el 18 y 19 de mayo en Palermo, Italia, en el que participaron los tres representantes junto con otros de distintas regiones mediterráneas de Europa. Este buró se organizó para discutir la emergencia humanitaria que han levantado los múltiples movimientos migratorios irregulares que se producen a diario entre distintos puntos del Mediterráneo -que ponen en peligro las vidas de miles de personas y provocan centenares de víctimas mortales-, así como para establecer un programa de acciones conjuntas al respecto.  

En este sentido, 'Todos somos mediterráneos' se presentó como una denuncia de la falta de una gestión real y efectiva de la inmigración por parte de las instituciones europeas, así como para reclamar la elaboración urgente de una política conjunta que tenga en cuenta todas sus consecuencias. Esta política mediterránea debería incluir, en acuerdo con los valores democráticos, aspectos como el derecho de asilo y un sistema responsable de reubicación de los inmigrantes, el apoyo a su integración en los lugares de destino y el incremento de visados y permisos de trabajo, así como la lucha contra las redes de tráfico ilegal de personas que muchas veces se desprenden de esta realidad. 

El reclamo a establecer un plan de actuación urgente pasa por la exigencia de reconocer el papel de las regiones en la gestión de la inmigración en tanto que son la puerta de entrada, antes que los estados, de las olas migratorias. Las autoridades regionales son quienes viven en primera línea sus efectos, por lo que deben disponer de los recursos necesarios para intervenir correctamente. Recursos que, hasta ahora, son insuficientes, y no reflejan la solidaridad europea con los gobiernos que acarrean esta responsabilidad. Así lo denuncia Michel Vauzelle, presidente de honor de ORU, que ha sentenciado que "Europa no está a la altura de su reputación" y que "el espectáculo de un continente que abandona Sicilia e Italia a valerse por sí mismas es insoportable". Por ello, llama a todos los pueblos de Europa a tener una "solidaridad de hecho".

A través de una petición pública disponible en la red, la campaña de sensibilización 'Todos somos mediterráneos' ha lanzado un llamamiento a dar soporte al proyecto mediante la firma de su manifiesto, en tanto que se basa "en los valores de solidaridad, diálogo intercultural e interreligioso, integración socioeconómica, participación ciudadana activa y cooperación, lucha contra el racismo, el etnocentrismo y la xenofobia". ORU ya ha dado su apoyo a la campaña, y anima a todos sus miembros a solidarizarse con la causa.

Tanto el seminario sobre inmigración como la reunión en Estrasburgo, donde se presentaron sus conclusiones, sirvieron para terminar de definir, además, las líneas de la próxima conferencia regional que se celebrará en Barcelona en el mes de julio, y que presidirá el mismo Martin Schulz. El encuentro, que tendrá por objetivo la adopción de una estrategia conjunta y humanitaria frente al fenómeno migratorio en el Mediterráneo, contará con la participación de representantes de las regiones europeas afectadas, tanto de los países de origen como de destino, y con distintos organismos internacionales vinculados con la gestión de la inmigración.

 

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