Es para mí un gran honor anunciarles la organización de la primera edición del Foro Internacional de los Territorios sobre las Migraciones, que se celebrará los días 14 y 15 de diciembre de 2026 en Kaolack, una iniciativa de la Asociación de Departamentos de Senegal (ADS), en colaboración con nuestra red, ORU Fogar.
Los movimientos migratorios procedentes de los países de África Occidental han estado en constante evolución, con un pico marcado en los últimos años por un recrudecimiento de la migración irregular y por salidas organizadas casi a diario desde las costas, convertidas en zonas privilegiadas de partida con destino a Europa a través del norte de África. Así, cientos de migrantes eligen embarcaciones precarias o las rutas desérticas del Sahel para atravesar países que enfrentan desafíos en materia de seguridad.
Senegal, cuya extensión de costas marítimas constituye un factor que favorece la emigración irregular con destino a las Islas Canarias, no se ha librado de esta crisis migratoria. Este corredor constituye una de las rutas migratorias más mortíferas, con naufragios de piraguas en el mar y pérdidas considerables de vidas humanas.
De perfiles diversos, los candidatos a la migración irregular son sobre todo jóvenes procedentes de entornos urbanos y rurales, de las zonas tradicionales de pesca artesanal o del ámbito de los pequeños oficios de la economía popular, a menudo sin cualificación profesional. No obstante, hay que señalar que el fenómeno atrae hoy cada vez a más mujeres, e incluso a familias enteras con hijos menores de edad. Numerosos son los motivos generalmente invocados, pero destacan los factores socioeconómicos agravados por los efectos del cambio climático, que perturban los ecosistemas, reducen la producción y fragilizan los sistemas agrícolas, así como la escasez de los recursos pesqueros, con un impacto real en los actores del sector y en sus hogares. Se han propuesto numerosas soluciones, en particular políticas públicas dirigidas a la juventud, pero aún no han producido los efectos esperados.
Una vigilancia más estricta y rigurosa de las costas ha permitido, ciertamente, interceptar embarcaciones, pero todavía no ha logrado contener el fenómeno.
Las políticas migratorias son definidas por el gobierno. Sin embargo, las colectividades territoriales, tanto los municipios como los departamentos, desempeñan un papel esencial en la territorialización de estas políticas públicas y en la implementación de las estrategias de lucha contra la migración irregular y de gestión de los flujos migratorios. En efecto, es a escala local donde nacen las iniciativas de partida y donde se organiza la acogida o la reinserción de los migrantes retornados. Debido a su proximidad con la población, las colectividades territoriales tienen un buen conocimiento de los perfiles de riesgo y un perfecto conocimiento del terreno y de la sociología de sus territorios. Las colectividades territoriales están en condiciones de desempeñar un papel de vigilancia y alerta temprana del fenómeno migratorio, ya que su proximidad y su interacción con la población les permiten detectar las señales de vulnerabilidad, en particular entre los jóvenes, antes de que intenten travesías clandestinas.
Las colectividades territoriales también están en condiciones de actuar con eficacia ofreciendo alternativas económicas sostenibles a los potenciales candidatos a la migración, mediante la creación de oportunidades locales a través del diseño y la financiación de microproyectos capaces de generar empleo e impulsar el emprendimiento y la formación. Gracias a los mecanismos de cooperación descentralizada, los territorios de origen pueden captar el ahorro de su diáspora para financiar infraestructuras locales (escuelas, redes de agua, dispensarios).
Asimismo, a la luz de lo expuesto, las colectividades territoriales se encuentran en primera línea para abordar las causas profundas de la migración. Están en condiciones de reforzar las sinergias locales entre todos los actores que intervienen, tanto en la fase previa, en la sensibilización de proximidad y la vigilancia de las zonas de partida, como en la fase posterior, en la gestión de los migrantes retornados, que debe ir acompañada de un arraigo territorial exitoso. Por otra parte, las colectividades territoriales, en virtud de las competencias que les han sido transferidas, están en primera línea en lo que respecta al acceso equitativo a los servicios sociales básicos, como la vivienda, la atención sanitaria, la educación y el registro civil.
Es a partir de esta constatación, y con la perspectiva de proponer soluciones locales innovadoras al fenómeno de la migración, que la ADS, en colaboración con ORU Fogar, ha impulsado este Foro Internacional de los Territorios sobre las Migraciones. A través de esta iniciativa, los territorios aspiran a compartir sus experiencias, proponer nuevas orientaciones a las políticas públicas definidas e imprimir un nuevo dinamismo a la territorialización de las políticas migratorias implementadas.
Aprovecho esta ocasión para invitar cordialmente a todos los miembros de la red ORU Fogar a movilizarse para esta primera edición y a participar activamente en ella. Sus experiencias, sus iniciativas y su conocimiento especializado serán valiosas contribuciones para enriquecer nuestros intercambios.