Tras la reciente Asamblea Anual de ORU Fogar celebrada en Azuay, donde se ratificó que la redacción de los Informes Regionales Voluntarios (IRV) es una prioridad absoluta y un eje fundamental para la organización en 2027, varias regiones han reclamado ya el apoyo técnico del Secretariado para poner en marcha este ejercicio de evaluación territorial.
El proceso se llevará a cabo de estricta conformidad con la hoja de ruta técnica y la estructura metodológica establecida por Naciones Unidas. La iniciativa responde a la necesidad de dotar a los gobiernos regionales de herramientas de medición equiparables a las de los gobiernos nacionales, permitiendo evaluar bien la situación, situarse bajo los estándares globales, auto-examinarse y mostrarse internacionalmente como una institución alineada con las indicaciones de Naciones Unidas. Estos informes medirán de forma integral todas las metas e indicadores de los 17 ODS.
El primero en ponerse manos a la obra ha sido la Mancomunidad de los Andes (Perú). Si bien diversas regiones de América Latina y territorios como Córdoba en Argentina, Azuay, Manabí y Pichincha en Ecuador, o Pará en Brasil ya cuentan con sus propios informes, este paso sitúa a la entidad peruana como pionera en el desarrollo de su primer informe regional en el país.
Este ejercicio permitirá a la Mancomunidad evaluar con precisión la situación en cada una de las regiones que forman parte de la entidad: Apurímac, Ayacucho, Huancavelica, Ica, Junín y Cusco. Considerando la batalla que esta entidad está librando en objetivos fundamentales como el 1, Reducir la pobreza, o el 2, Hambre Cero, el Informe puede ser un instrumento muy útil.
Más allá de América Latina, y en un trabajo impulsado por ORU Fogar, el continente africano está protagonizando un avance sin precedentes con la redacción de diversos informes voluntarios.
El proceso pionero y más avanzado en esta región es el correspondiente a la región de Beni Mellal-Khénifra (Marruecos). A este esfuerzo se suman de forma paralela la elaboración de informes en los departamentos senegaleses de Podor y Dagana, en las regiones marfileñas de Sud-Comoé y Gontougo, en la región Ouest de Camerún, y en la región de Mopti en Malí.
Esta iniciativa representa una apuesta muy fuerte de ORU Fogar por evaluar la situación en países africanos, en contextos donde los indicadores partían de niveles muy bajos. Gracias a ello, ya se están constatando sobre el terreno las dificultades reales para hacerlos avanzar, a pesar del intenso y constante trabajo que están desplegando los consejos regionales.
Para consolidar este compromiso con la gobernanza transparente, la localización de la Agenda 2030 y la rendición de cuentas a nivel global, la elaboración de estos informes ya acordados se rige por una rigurosa hoja de ruta técnica y un calendario muy preciso. Este calendario se estructura en cuatro fases clave: la recopilación y estructuración de los indicadores ODS durante septiembre y octubre; el análisis técnico, político y evaluativo en noviembre; la validación del documento en diciembre; y, finalmente, la presentación oficial y el -eventual- lanzamiento público del informe el próximo mes de enero.
Con el empuje de regiones de ambos continentes y el soporte continuo del Secretariado de ORU Fogar, se consolida una red de gobiernos intermedios comprometidos con la gobernanza transparente, la localización de la Agenda 2030 y la rendición de cuentas a nivel global.