Al cierre de su asamblea celebrada en la provincia de Azuay, Ecuador, la Organización de Regiones Unidas (ORU Fogar) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) han anunciado las iniciativas ganadoras de la XI edición de este galardón internacional. La gran novedad de este año, que ha contado con la participación de 79 regiones de todo el mundo, es que, por primera vez en la historia del premio, dos regiones africanas se han situado entre las cinco mejores prácticas regionales.
Este hito da respuesta a un pedido muy especial. El presidente de ORU Fogar, Rachid El Abdi, había insistido firmemente en ediciones anteriores sobre la necesidad de visibilizar el potencial de este continente, pidiendo formalmente una movilización activa para que las regiones africanas presentaran sus candidaturas. Tras una intensa labor de difusión y promoción en el territorio, el esfuerzo ha dado sus frutos logrando situar a dos administraciones africanas en el palmarés de excelencia con proyectos de un altísimo impacto comunitario.
El primer proyecto galardonado pertenece al Conseil Départemental de Koungheul, en Senegal, titulado "Programme d'inclusion sociale par la Couverture Sanitaire Universelle des chefs de ménage en situation de handicap et leurs familles". Esta iniciativa aborda la extrema vulnerabilidad de las familias cuyos cabezas de hogar viven con alguna discapacidad física, visual, auditiva o motriz. Al no disponer de ingresos estables, estas personas quedaban excluidas del sistema de salud obligatorio. El departamento solucionó esta brecha mediante un programa de protección social financiado con fondos públicos departamentales, inscribiendo masivamente a estos hogares en las mutualistas de salud. Gracias a esto, se garantiza de forma gratuita el acceso a consultas médicas, hospitalizaciones y medicamentos esenciales, logrando una reducción drástica de la mortalidad y de los gastos catastróficos por motivos de salud en la comunidad.
El segundo reconocimiento africano ha sido para el Conseil Régional du Centre-Ouest, en Burkina Faso, por su iniciativa "Réalisation de pistes rurales par la méthode Haute Intensité de Main d’œuvre (HIMO)". El proyecto responde a la falta de conectividad en las zonas rurales, donde el aislamiento frena el desarrollo agrícola y bloquea el acceso a mercados, escuelas y centros de salud. En lugar de subcontratar maquinaria pesada extranjera, la región implementó una metodología constructiva basada en la Alta Intensidad de Mano de Obra local para el reacondicionamiento de caminos. El modelo capacita y emplea de manera directa a los jóvenes y mujeres de las propias comunidades rurales desfavorecidas. Con esto se logra un doble impacto: por un lado, se dota a la región de infraestructuras viales duraderas y accesibles para todo tipo de vehículos; por el otro, se genera empleo local inmediato, inyectando ingresos directos a las familias y frenando el éxodo rural.
Junto a los proyectos africanos, los otros tres reconocimientos de esta edición han recaído en una región de Ucrania —que ha obtenido la primera posición del certamen con un exitoso modelo de gobernanza metropolitana en condiciones de guerra— y en dos regiones del continente americano: el Estado de México, por sus caravanas de proximidad territorial para el acceso a la justicia, y la Prefectura de Pichincha, en Ecuador, por su mercado enfocado al desarrollo de las industrias culturales.
Como ocurre en cada edición, los proyectos de estos cinco ganadores serán publicados detalladamente en el Banco de Buenas Prácticas Regionales de ORU Fogar. Esta plataforma pública sirve como un referente global de consulta y aprendizaje, facilitando que soluciones regionales de éxito puedan ser replicadas por otros gobiernos intermedios de cualquier parte del mundo.